Precios Controlados
- lalomonroy75
- 6 sept 2021
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Desde hace un año, el índice de precios de los bienes que componen la canasta básica de consumo ha aumentado más que el Índice Nacional de Precios al Consumidor, para el mes de Julio pasado, el incremento anual del primero fue de 6.80%, mientras que índice general aumentó en 5.80%.
No hay duda de que la inflación daña a todos los consumidores, pero este daño es mayor para las familias de menores ingresos, las cuales mantienen proporcionalmente una mayor parte de su riqueza en dinero que las familias de mayores ingresos por lo que, en proporción a su ingreso, pagan una mayor parte del efecto inflacionario.
El incremento en el precio de los bienes que componen la canasta básica de consumo hace que las familias de menores ingresos sean más vulnerables pudiendo caer, por lo mismo, en una situación de pobreza por ingreso.

Efectos de la teoría de controlar los precios
La existencia de precios máximos por debajo de los que están dispuestos a pagar los consumidores generará incentivos para que éstos acaparen la mayor cantidad posible, lo que en sí supone un estímulo artificial a la demanda, de esta manera las ventas se dispararán aún más, los stocks de las empresas se agotarán más rápidamente y eventualmente habrá desabastecimiento.
Si el precio establecido es lo suficientemente bajo, los empresarios se encontrarán por debajo de su umbral de rentabilidad, lo que desincentivará la producción en el sector.
Los oferentes reducen la calidad del bien, mecanismo mediante el cual se busca evadir el control, por ejemplo, más agua a la leche, menos huevo en las pastas, menos jamón en las tortas, etc.
Otra forma en la cual se puede prestar a que los oferentes quieran evadir el control es mediante recurrir a una presentación distinta/fraude, como panes más pequeños, menos gas en los tanques, etc.
Por último, la aparición de revendedores, donde estos revenderán el producto por encima del precio controlado, fomentando la escasez y el comercio informal.
Al final, el daño más reconocible de esta política (motivada por muchos países de América Latina) es la pérdida de interés por parte de los empresarios, ya que dados sus costos, les genera poca o nula utilidad, derivando en un mercado con pocos oferentes y un castigo invariable para los consumidores.

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